sábado, 15 de julio de 2017




Sobre la tierra plana, mi alma exige una respuesta,
mientras  juego un rompecabezas.
Sobre la tierra plana, arrojo los dados,
descifro códigos antiguos
que  repiten consignas.
Siento fiebre de saber
por qué estoy aquí en una
vida que no pedí  vivir.
Inútiles criaturas,
se esconden en mis  sueños
de laberintos acuosos.
No reposa mi ánima.
Faltan  batallas
que librar, en este río
traicionero,  agua oscura
que llama a la nada.
Mi barca sin embargo,
se mueve decidida,
nos espera el mar
intenso  de la sabiduría.




Vilda  Aponte

28/05/2016

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